| Las sustancias irritantes actúan sobre las células mucosas (aumentando la producción de moco) y sobre las células ciliadas del aparato respiratorio (provocando la parálisis y posterior muerte de los cilios (pequeñas pestañas), que las células ciliadas poseen y que están encargadas de movilizar el moco.
Como consecuencia de todo ello, el moco se va acumulando en los bronquios disminuyendo su calibre y dificultando la respiración.
Ante esta situación el organismo se defiende tosiendo. Al principio la tos es seca e irritativa, y con el paso de los años se acompaña de expectoración. La fatiga y asfixia aparecen en el fumador cada vez con mayor frecuencia acompañando a medianos y pequeños esfuerzos. |